jueves, 11 de septiembre de 2008

Resumen pensamiento griego

PRESOCRÁTICOS

Los primeros filósofos son materialistas porque se plantean un principio (arjé) material que pueda explicar, más allá de los mitos, el origen y fin de la naturaleza. El pensamiento mítico estaba muy ligado a la religión, a unas creencias que se transmitían de generación en generación, mientras el pensamiento presocrático presupone la indagación por medio de la observación. Representa una nueva actitud de afrontar la realidad, de preguntar más allá de las creencias y buscar un fundamento explicativo. Atreverse a preguntar y ofrecer respuestas diferentes es una actitud que rompe la idea mítica de moira (destino) y se comete hybris (desmesura que el héroe violenta su cometido).

Hay dos escuelas: los milesos (Tales, Anaximandro y Anaxímines) y los Pitágoricos.

Tales de Mileto fue ingeniero y matemático, famoso por la predicción de un eclipse. El principio es el agua “Todo es agua, nada es fuera del agua”. Lo destacable es que argumenta su principio con la observación (“las semillas son húmedas”). A nivel antropológico anunció que “todo está lleno de Dioses” que presupone que los dioses son hombres y los hombres son dioses.

Anaximandro dialoga con Tales y le pregunta: sí el agua se sostiene en el agua, ¿dónde se sostiene el agua?. Su principio es el apeirón (lo indeterminado, no concreto, invisible, amorfo, ilimitado). El apeirón es un nivel más alto de abstracción que Tales. Para Anaximandro los cuatro elementos míticos (fuego, tierra, aire y agua) son determinaciones del apeirón. Lo indeterminado sería lo más parecido al concepto de energía. Anaximandro reconoce un proceso regular:

“Principio y origen de todas la cosas es lo apearon. Donde las cosas tienen su origen, allí va también su perecer, según necesidad. Pues se paga recíprocamente castigo por injusticia según el orden del tiempo.”

Fue el primer pensador evolucionista (el hombre proviene del pez; aunque se basa en un presupuesto erróneo).

Anaxímines, contemporáneo a Anixamandro, el arjé es el aire (un intermedio entre el agua y el apeirón).

La escuela de Mileto se sustenta en un monismo de la sustancia, son cosmólogos y no se plantean temas religiosos y no tienen una visión ética-sociológica. Hay cuatro puntos a destacar del logos de los presocráticos:

1.- La idea de explicar algo es reducir la multiplicidad a una unidad.

2.- El devenir es explicado cuando se le entiende como transformaciones de un sustrato.

3.- La búsqueda de una causa.

4.- Distinción entre esencia y fenómeno.

Son ingenuos:

1.- Desde el punto de vista racional esencia es diferente de apariencia.

2.- No se distingue entre individuo y propiedad

3.- Equiparación entre saber y objeto.

Los pitágoricos es una especie de logia que guardaban celosamente sus conocimientos. Su arjé son los números (que son inmateriales, abstractos). Respeto a los milesos son dualistas: hay un paso del monismo de la sustancia al dualismo (día/noche, hombre/mujer). Tenían una clara influencia orfica y rendían culto a Dionisios (lo caótico, placeres, orgías, oscuro). Tenían creencias de tipo místico y propugnaban una vida sana para cultivar el espíritu.

Jenófones de Colofón propone una teología constructiva: existe una divinidad no antropomórfica. Lo uno es Dios, señala la limitación del conocimiento humano.

“un solo Dios, el mayor entre los dioses y los hombres, no semejante a los mortales ni en su cuerpo ni en su pensamiento”.

Los padres de la metafísica y la ontología son Heráclito y Parménides:

Heráclito entiende la filosofía como una totalidad (Aristóteles fue quien separa la filosofía de otras ciencias: la filosofía es el estudio del ser en cuanto ser).

Pensaba que la polis (ciudad estado griego) es una oposición de contrarios, de lucha de clases y percibe la lucha política (aristocracia-democracia).

“Es sabio convenir que todas las cosas son una”.

Distingue entre tres tipos de hombres: 1.- los que han entendido el logos. 2.- los que han oído el logos, pero no lo han entendido. 3.- los que no lo han oído ni lo han entendido.

“El logos (verdad, método, fuego, ley, esencia, razón, lo común, la divinidad) es uno, pero los hombres viven fijándose en la multiplicidad”.

La verdad es aquello que está oculto: “la realidad gusta ocultarse”. Todos los conocimientos comienzan por los sentidos, pero deben ser interpretados: “todas las cosas ocurren según el logos”. La función del filósofo será buscar las leyes, las regularidades de la naturaleza: todo está sometido a un cambio según la oposición de contrarios. Lo que sucede en la realidad no es debido al azar, todo está sometido a una ley (no dictaminada por la divinidad)… las leyes no las crea nadie, están en la naturaleza.

“El logos es lo común y sin embargo los hombres tienen inteligencia particular”. El concepto de unidad forma parte de la realidad perceptiva: “todas las cosas se gobiernan a través de todas la cosas”.

“La guerra es el padre y el rey de todas las cosas”: El concepto de armonía no es estático, uniforme, no es la medida entre dos extremos, es la existencia de opuestos en todos los ámbitos de las cosas.

La necesidad no es el destino fijado por los dioses; la necesidad es aquello que sucede en el universo: “es necesario que el pueblo luche por la ley como la muralla de su ciudad”. Ley=divinidad.

A partir de Heráclito los términos filosóficos comienzan a ser polisémicos: en el mundo mítico las palabras tienen eficacia de cumplimiento, con Heráclito el logos representa el significado oculto de las cosas.

Parménides escribe su obra en hexámetros y la divide en dos partes: vía de la verdad y vía de la opinión. Novedosamente utiliza el concepto de ser como un sustantivo (“el ser”), lo utiliza como sujeto, como si fuera un nombre, antes sólo tenía el sentido copulativo. El concepto de ser se opone al devenir y al morir (“la existencia de los dioses es eterna”). Aunque parece una tautología afirmar que “el ser es”, enfatiza que el ser es la característica común a todas las cosas (Aristóteles afirma que “el ser se dice de muchas maneras, aunque en orden a una sola cosa” –sustancia, substare aquello que hay debajo). “El ser existe, el no ser no existe”. Tres interpretaciones:

1.- Jaeger. Atribuir los atributos de la divinidad al ser. Lo emparienta con Jenófones.

2.- Burner. Emparienta con los milesos. Explicación material, pitágoricos importancia del número (para Platón importancia de los formal).

3.- Colagero. Interpretación legista o formalista. Argumenta de una forma lógica porque era un legislador.

Proemio: Escrito en lenguaje religioso. La verdad entendida como iluminación, descubrimiento que adviene después de un viaje:

1.- Esta interesado en la racionalidad lógica

2.- Verdad ligada al concepto de ser

3.- Verdad opuesta opinión de los mortales

4.- Verdad es racionalidad

5.- El método se alegoriza con el concepto de camino.

Nos propone dos metáforas:

1.- Eliades (hijas del sol). La verdad tiene un carácter de iluminación.

2.- Puerta de día y de noche. Se necesita una metodología para alcanzar la verdad.

No es un poema religioso, sólo desde el punto de vista formal, aunque se puede interpretar como una invitación de ir de la oscuridad a la luz. Tenía conciencia de la novedad que aportaba:

“Mi camino está fuera del trillado sendero de los hombres”. Es consciente que es una filosofía abstracta que se aparta de las filosofías anteriores y del sentido común. Afirma que es necesario conocer todas las opiniones para criticarlas. Como legislador entiende que la verdad es necesaria, no contingente, inmutable y redonda.

Vía de la verdad: Explica los signos del ser y sus manifestaciones. El ser se fundamenta en el principio de no contradicción. Identifica el ser con el pensar, mientras el no ser no tiene ningún tipo de existencia. Al principio parece que propone tres vías: 1.- la verdad (donde se comienza se llegará, la circularidad). 2.- no ser. 3.- la opinión. Después afirma que sólo existe una vía; la del ser. Su argumentación es circular y siempre utiliza el ser en singular.

Sí el pensar y el ser son lo mismo el no ser no puede ser pensado. ¿cómo entiende el ser?.. lo entiende como una esfera, si se refiriese al cosmos no podría existir el no cosmos. Tres interpretaciones:

1.- “Lo que puede decirse y pensarse debe ser” Int. Formalista.

2.- “Se debe decir y pensar lo que es, pues es posible ser mientras que la nada no es posible” Int. Realista.

3.- “Para el poner que reúne tanto como el percibir este es necesario: el ente en su ser” Int. Heidegger. El lenguaje es más abstracto que la complejidad del mundo y, por consiguiente, el lenguaje reúne, es más selectivo (Nietzsche es consciente que al hablar despreciamos los decimales, redondeamos). Parménides lo que intenta es hacer una reunión esencializadora.

Vía de la opinión: el mundo sensorial no es absolutamente verdadero, sino que es algo verosímil. Sostiene que los mortales basándose en la vía de la opinión se equivocan cuando afirman que el ser es material, visible. Aunque, como sostiene Platón, Parménides es el iniciador del idealismo tiene una teoría materialista del conocimiento: una cosa es cómo se genera y otra cómo se articula… el conocimiento se genera a través de la sensación, pero una vez asimilado sus leyes no dependen de la realidad empírica. (podría interpretarse como un precedente de la crítica de la razón pura de Kant que afirma que todo conocimiento comienza por la experiencia, pero no por ello todo procede de ella.. se requiere de unos conocimientos a priori que permite dar orden a la experiencia sensible).

Sofistas:

En esta época surge la tragedia y las preocupaciones se centran en los temas humanos (justicia, valor..)

Protágoras: “El hombre es la medida de todas las cosas, en cuanto lo son y en cuanto no lo son”. El hombre es el criterio de verdad, pero es subjetivo, desligado de la divinidad o entidad exterior. Es una época de relativismo:

1.- Disolución de valores religiosos

2.- Procesos de relativización histórica

3.- Polis comienza a oponerse.

Georgias: El hombre no es capaz de conocer con absoluta certeza la verdad y sí la hubiera no podría ser perfectamente expresado por las palabras.

Antifonte: “Así como se siembra se recoge”.

Los sofistas a diferencia de los pitagóricos, que la educación era fundamentalmente un sistema de selección, la educación es abierta. El principal problema para los sofistas es la anomia (carencia de leyes) ya que sostienen que conduce a la tiranía.