viernes, 20 de abril de 2012

El MÉTODO CIENTÍFICO EN LAS CIENCIAS SOCIALES SEGÚN WEBER (LOS TIPOS IDEALES)

Weber es citado como uno de los fundadores de la sociología, independientemente de sus aportaciones científicas, porque ha propuesto un método racional y objetivo para el estudio científico de la realidad histórica-social.
Su método se fragua en un dialogo constante con los autores que se planteaban, ajenos de la influencia del “positivismo” de Comte, un método específico para las ciencias histórico-sociales. La influencia más decisiva en el ambiente intelectual alemán de su tiempo es la de Dilthey para quien el hombre es un “ser histórico”.
Dilthey distingue entre:
• Ciencias de la naturaleza. Se refieren a la naturaleza exterior del hombre. Su modo de operar se dirige a la construcción de un sistema de relaciones causales y su función es la explicación, es decir, la formulación de hipótesis integradoras a partir de elementos dados en su objetividad exterior.
• Ciencias del espíritu. El objeto nos es accesible desde la interioridad, a partir de la experiencia interna y tienen como función específica la comprensión hermenéutica.
Los conceptos de las ciencias del espíritu, a diferencia de los de las ciencias de la naturaleza, son conceptos vitales. Por ello, el objetivo de las ciencias del espíritu es la certeza inmediata dada en la erlebnis (vivencia) que constituye la experiencia vivida inmediata de la unidad acto-contenido, conciencia y objeto. Para Weber, que acepta de la distinción de Dilthey entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu, el objetivo de una disciplina empírica de la sociedad es la verstehen (comprensión) del sentido considerado subjetivamente por los agentes en el curso de una actividad concreta. Para delimitar la verstehen de las ciencias del espíritu, en su lenguaje ciencias histórico-sociales, distingue entre.
• Filológica. En la captación del sentido literal de un texto, en la crítica de documentos, encuestas, etc.
• Evaluativa o axiológica. Valoriza el objeto. Se refiere a un juicio de aprobación o desaprobación.
• Racional. El objetivo es hacernos comprender por causalidad o inteligencia las relaciones significativas entre los fenómenos o los elementos de un mismo fenómeno.
La interpretación racional es pertinente en las ciencias histórico-sociales y la einfülung (simpatía), que requiere una comprensión intelectual, surge una vez seleccionado un fin.
La finalidad de una interpretación racional, una vez seleccionado el fin, es hallar explicaciones causales. Las explicaciones generales, a diferencia de Durkheim, son útiles como medios y no como fines. Para Durkheim, tenemos categorías reales cuando podemos hacer explicaciones de necesidad (una relación causa-efecto), mientras que para Weber cualquier explicación histórica es probabilística. Las explicaciones de las ciencias histórico-sociales son probabilísticas en cuanto su objetivo es hallar una causalidad adecuada entre los fenómenos que investiga.
• Causalidad adecuada. La construcción objetivamente posible es muy probable.
• Causalidad accidental. La construcción objetivamente posible es muy improbable.
El hallazgo de una causalidad adecuada en una determinada realidad histórica-social no impedirá que en posteriores investigaciones científicas se pueda abordar la misma realidad con nuevas preguntas. Esta posibilidad de plantearse distintas preguntas ante una realidad histórica-social presupone que cualquier articulación conceptual es imperfecta, inacabada y provisional.
Una vez que el investigador ha escogido la pregunta que pretende responder tiene que buscar unas relaciones causales significativas, expresadas en términos de probabilidad, en la realidad histórica-social que investiga. Así, las ciencias históricas-sociales, que tienen como objetivo la verstehen, van más allá de las ciencias de la naturaleza porque la investigación científica de una realidad histórica-social se renueva constantemente cuando se plantean nuevas preguntas.
La posibilidad de plantearse nuevas preguntas no significa que la conducta humana sea impredecible, ya que la berenchnenbarkeit (predicibilidad) de los procesos naturales, por ejemplo de las condiciones meteorológicas, no es tan segura como el cálculo de las acciones de alguien a quien conocemos. En un ensayo que publica en 1903, critica a Roscher por adjudicar una supuesta y específica irracionalidad a la acción o personalidad humana, y a Knies por identificar la acción libre con conducta individual. Piensa que la “previsibilidad” no tiene que ser el centro de la discusión metodológica.
Para dilucidar la objetividad de las investigaciones científicas en las ciencias sociales recurre a Windelband y de Rickert, quienes entienden que los valores funcionan como un principio de selección, de orientación del conocimiento. Para Weber los valores intervienen en las investigaciones científicas en la formulación de las preguntas que se proponen responder, pero la “neutralidad respecto a valores” garantiza la objetividad de la argumentación demostrativa. Distingue entre.
• Werturteil (juicio de valor)
• Wertbenziehung (relación a valores)
Mientras el werturteil es una afirmación moral o vital, la wertbenziehung es una manera de seleccionar y de organizar la realidad histórico-social para investigarla científicamente. Asume que sin la mediación de ciertos sistemas de selección, teorías, no se puede descifrar una realidad que se presenta con continuas simultaneidades o sucesiones sin organización.
La wertbenziehung permite que el científico social elabore tipos-ideales para poder aprehender (mentalmente) la realidad empírica. El tipo-ideal es un instrumento conceptual que contribuye a la comprensión de los fenómenos sociales mediante la observación de la discrepancia entre la forma ideal de los mismos ⎯representada en el tipo⎯ y su estado real-concreto. Para evitar equívocos delimita posibles interpretaciones erróneas del tipo-ideal.
• El tipo-ideal no es un término medio, promedio o muestra típica.
• El tipo-ideal no es una categoría lógica o un simple tipo de clasificación.
• El tipo-ideal no es un tipo-extremo cuya función sea ordenar diversos fenómenos concretos a lo largo de un conjunto cuantitativo o cualitativo. Estos tipos muy utilizados en sicología o sociología se construyen mediante la exageración de ciertas propiedades de los fenómenos concretos.
• No considera el tipo-ideal como un modelo teórico.
Los tipos-ideales son unos “puntos de orientación” para comprender la realidad social y, por consiguiente, se definen por.
• El tipo-ideal consiste en la selección y conceptualización de los datos empíricos. Muchos de los caracteres del tipo-ideal se seleccionan inductivamente.
• Consiste en llevar, por exageración, los rasgos previamente seleccionados hasta su extremo lógico. Hay que tener en cuenta que la selección y exageración de los elementos empíricos y su integración en el tipo-ideal no se hacen nunca de forma arbitraria, sino con base en la confluencia de los valores subjetivos del investigador y la racionalidad científica aplicada a sus análisis.
Analíticamente los tipos-ideales se refieren a tres tipos de conceptos.
• Tipos-ideales de individuos históricos. Es una reconstrucción posible que no abarca toda la realidad. El ejemplo prototípico es el capitalismo.
• Tipos-ideales que designan elementos abstractos de la realidad histórica que se encuentran en múltiples circunstancias. El ejemplo prototípico es la burocracia. La burocracia, a diferencia del capitalismo, es un aspecto de las instituciones políticas que se extiende en distintos grados.
• Tipos-ideales que constituyen construcciones racionalizadas de comportamientos particulares. El conjunto de las proposiciones de la teoría económica es la reconstrucción “ideal típica” de la manera como se comportarían los individuos si fueran económicamente puros.
Los valores del científico social constituyen los puntos de orientación en una investigación concreta y hacen que la personalidad del sociólogo o del historiador intervenga necesariamente en la investigación científica concreta.
• Determina la selección del tema a tratar.
• Una vez elegido el tema, orienta la selección entre lo esencial y lo accesorio.
• Indica cuáles son las relaciones de causalidad que se han de establecer y hasta dónde ha de proseguir la regresión causal.
• Realiza la selección entre los distintos elementos y la significación que les confiere.
La interdependencia de los valores del investigador con su actividad científica es inevitable en la elección de las preguntas que se plantea responder, pero una vez que el científico inicia la investigación científica debe abstenerse a emitir juicios de valor. El punto de inflexión de su análisis del método de las ciencias sociales, que confiere originalidad a su pensamiento político, es cuando concluye que las investigaciones científicas de las ciencias sociales no pueden abastecer valores para la vida política y social cotidiana de los hombres.
Para Leo Strauss la incompetencia de las ciencias histórico-sociales, éticamente neutras, para juzgar los valores que rigen la vida cotidiana conduce al nihilismo. A contrapelo del análisis de Strauss, sostenemos que la incapacidad de las ciencias histórico-sociales para suministrar valores para la vida social y política no se cimienta en el nihilismo, sino en el reconocimiento que la existencia humana se sustenta en una pluralidad de valores. En ningún momento niega la existencia de valores y asevera, explícitamente, que la decisión entre la pluralidad de valores es personal. La pluralidad de valores presupone una ciencia in fieri, que ignora las proposiciones relativas al sentido último de las cosas y, por lo tanto, tiende hacia un objetivo inabarcable. La wertfrihiet (independencia con respecto a valores) de las ciencias histórico-sociales otorga a los individuos la libertad de escoger, con base a una decisión personal, los valores que rigen su existencia. Como “pensador político” enuncia un hiato entre la “theoria” y la “praxis” y, en última instancia, una ciencia social objetiva requiere que el científico social se muestre neutral con respecto a los valores que rigen la vida cotidiana de los hombres.
Las ciencias histórico-sociales no pueden suministrar valores para la vida social y política, pero pueden aportar.
• Conocimientos sobre la técnica.
• Métodos para pensar, instrumentos y disciplina para hacerlo.
De su pensamiento se desglosan tres postulados básicos para la comunidad de las ciencias sociales.
• Ausencia de restricciones para la búsqueda y establecimiento de los hechos sociales.
• Ausencia de restricciones al derecho de discusión y de crítica, aplicadas no solamente a los resultados parciales, sino a los fundamentos y métodos.
• Ausencia de restricciones al derecho de desencantar lo real.
El objetivo de realizar una sociología exenta de valores es sólido y lógicamente inatacable, pero en cuanto apela más a la razón que a la experiencia puede ser un propósito absurdo. Esta exclusión de los valores en las ciencias sociales ha producido dos efectos aparentemente positivos.

• La sociología se libera, en una modesta medida, de la influencia de los partidos políticos (en Europa) y de la influencia ministerial (América).
• La libertad con respecto a la compulsión moral; permite escapar parcialmente de la cultura local o nativa del sociólogo.